Pedro de Alvarado, el conquistador de Guatemala

Pedro de Alvarado (h. 1485-1541) fue uno de los capitanes más audaces y temidos de Hernán Cortés. Protagonizó la matanza del Templo Mayor que desencadenó la rebelión mexica de 1520 y, tras la caída de Tenochtitlan, dirigió la conquista de Guatemala y de Cuzcatlán, en el actual El Salvador. Los nahuas lo llamaron Tonatiuh, «el Sol», por su cabello rubio.

Su biografía resume las dos caras de la conquista: una energía y un valor personal que asombraron a sus contemporáneos, y una violencia que incluso otros españoles, como Bartolomé de las Casas, denunciaron con dureza.

Retrato de Pedro de Alvarado
Pedro de Alvarado
NacimientoHacia 1485, Badajoz
Muerte4 de julio de 1541, Guadalajara (Nueva Galicia, México)
CargosGobernador y capitán general de Guatemala (1527)
ApodoTonatiuh, «el Sol» en náhuatl
Conocido porLa matanza del Templo Mayor (1520) y la conquista de Guatemala y Cuzcatlán (1524)

Contenido

Origen y llegada a las Indias

Pedro de Alvarado nació en Badajoz hacia 1485, en una familia de hidalgos sin gran fortuna. Hacia 1510 pasó a La Española con varios de sus hermanos (Jorge, Gonzalo, Gómez y Juan, además de su primo Diego), que lo acompañarían en casi todas sus empresas. Más tarde se estableció en Cuba, conquistada por Diego Velázquez a partir de 1511.

En 1518 participó como capitán de navío en la expedición de Juan de Grijalva, que recorrió la costa del golfo de México y trajo las primeras noticias firmes del imperio mexica. El río Papaloapan se llamó durante un tiempo «río de Alvarado», y una localidad veracruzana conserva todavía ese nombre.

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Capitán de Cortés en México

En 1519 se embarcó con Cortés y se convirtió en uno de sus capitanes de máxima confianza. Combatió contra los tlaxcaltecas, participó en la matanza de Cholula y entró en Tenochtitlan en noviembre de 1519, donde los españoles fueron recibidos por Moctezuma. Tras la alianza con Tlaxcala, recibió como compañera a una hija del señor Xicoténcatl, bautizada como doña Luisa, madre de su hija Leonor.

La matanza del Templo Mayor

En la primavera de 1520, Cortés salió de Tenochtitlan para enfrentarse en la costa a Pánfilo de Narváez, enviado por Velázquez para detenerlo, y dejó a Alvarado al mando de la pequeña guarnición que custodiaba a Moctezuma. Durante la fiesta de Tóxcatl, en mayo, Alvarado ordenó atacar a los nobles y guerreros que bailaban desarmados en el recinto del Templo Mayor. Murieron centenares, quizá miles de personas.

Alvarado justificó el ataque alegando que los mexicas preparaban una rebelión; muchos historiadores creen que actuó por miedo, por codicia o para adelantarse a un peligro que él mismo exageró. La consecuencia fue inmediata: la ciudad se alzó en armas y sitió a los españoles en su palacio.

La Noche Triste y el sitio de Tenochtitlan

Cortés regresó con refuerzos, pero no pudo calmar la revuelta. Moctezuma murió en circunstancias discutidas y, la noche del 30 de junio al 1 de julio de 1520, los españoles intentaron escapar por la calzada de Tlacopan. En la Noche Triste perdieron a buena parte de sus hombres y del tesoro. Alvarado mandaba la retaguardia; según una tradición que ya Bernal Díaz del Castillo puso en duda, salvó una de las brechas de la calzada apoyándose en su lanza: el famoso «salto de Alvarado», que da nombre a una calle de la Ciudad de México.

Durante el sitio de Tenochtitlan (mayo-agosto de 1521), Alvarado dirigió el ataque por la calzada de Tlacopan. La ciudad cayó el 13 de agosto de 1521 con la captura de Cuauhtémoc.

La conquista de Guatemala

En diciembre de 1523, Cortés envió a Alvarado hacia el sur con unos 400 españoles y varios miles de aliados nahuas, sobre todo tlaxcaltecas y cholultecas. El territorio de la actual Guatemala estaba dividido entre reinos mayas rivales: los k’iche’, los kaqchikeles y los tz’utujiles, entre otros.

En febrero de 1524 derrotó a los k’iche’ en los llanos de Quetzaltenango (Xelajú). La tradición guatemalteca sitúa allí la muerte del príncipe Tecún Umán a manos del propio Alvarado, un relato hoy considerado más leyenda que historia documentada, pero que convirtió a Tecún Umán en héroe nacional. Después, invitado a la capital k’iche’ de Q’umarkaj, Alvarado mandó quemar vivos a sus dos reyes, Oxib Keh y Beleheb Tz’i’, y arrasó la ciudad.

Aliado con los kaqchikeles, sometió a los tz’utujiles del lago Atitlán y el 25 de julio de 1524 fundó junto a Iximché la villa de Santiago de los Caballeros de Guatemala. Sus exigencias de oro provocaron pronto la rebelión de los propios kaqchikeles, que resistieron hasta 1530. La capital tuvo que trasladarse varias veces: en 1527 al valle de Almolonga y, tras su destrucción en 1541, a la actual Antigua Guatemala.

Cuzcatlán y la resistencia pipil

A mediados de 1524, Alvarado avanzó hacia el señorío pipil de Cuzcatlán, en el actual El Salvador. En la batalla de Acajutla una flecha le atravesó el muslo y le dejó cojo para el resto de su vida. Los pipiles se retiraron a los montes y Alvarado regresó a Guatemala sin haber consolidado el dominio. La villa de San Salvador se fundó en 1525 bajo el mando de un pariente suyo y tuvo que refundarse en 1528; la resistencia pipil, que la tradición personifica en el líder Atlacatl, duró años.

Representación de la guerra de Cuzcatlán
La guerra de Cuzcatlán (1524-1528)

Quito y el Pacífico: las últimas ambiciones

En 1527 Alvarado viajó a España, donde superó las acusaciones de su juicio de residencia, obtuvo de Carlos I el título de gobernador y capitán general de Guatemala y se casó con Francisca de la Cueva, de una poderosa familia noble. Ella murió al poco de llegar a América, y años después Alvarado se casó con su hermana, Beatriz de la Cueva.

Atraído por las noticias del Perú, en 1534 desembarcó en la costa de la actual Ecuador con unos 500 hombres y se dirigió hacia Quito, que reclamaba como fuera de la gobernación de Francisco Pizarro. La travesía de los Andes costó muchas vidas, sobre todo entre sus porteadores indígenas. Cuando llegó, Sebastián de Benalcázar y Diego de Almagro ya ocupaban la región. Para evitar una guerra, Alvarado aceptó venderles su flota y sus pertrechos por 100.000 pesos de oro y volvió a Guatemala.

En sus últimos años preparó en la costa del Pacífico una gran armada para explorar hacia las islas de la Especiería y el norte de México, y en 1540 acordó con el virrey de Nueva España, Antonio de Mendoza, compartir la empresa.

La muerte en la guerra del Mixtón

Ese proyecto nunca zarpó. En 1541 los caxcanes y otros pueblos de Nueva Galicia se sublevaron en la llamada guerra del Mixtón, y Alvarado acudió en ayuda de Cristóbal de Oñate. Durante la retirada tras un asalto fallido al peñol de Nochistlán, el caballo de uno de sus soldados rodó por una pendiente y cayó sobre él. Murió días después, el 4 de julio de 1541, en Guadalajara.

Al saber la noticia, su viuda, Beatriz de la Cueva, se hizo nombrar gobernadora de Guatemala en septiembre de 1541, la primera mujer que gobernó un territorio en la América española. Su mandato duró apenas dos días: el 11 de septiembre, una avalancha de agua y lodo bajada del volcán de Agua destruyó la ciudad y la mató junto a buena parte de su séquito.

«Mató infinitas gentes con otras infinitas crueldades.»

Bartolomé de las Casas, sobre Alvarado, en la Brevísima relación de la destrucción de las Indias (1552)

Legado

Alvarado sentó las bases de la Capitanía General de Guatemala, que durante la época colonial abarcó casi toda Centroamérica. Pero su figura es hoy una de las más rechazadas de la conquista. En Guatemala, el héroe es su adversario Tecún Umán, que aparece en los billetes de quetzal; y en El Salvador se honra la memoria de la resistencia pipil. Sus restos, trasladados desde México, reposan en la catedral de Antigua Guatemala. Para entender el mundo maya que encontró, puedes leer nuestro repaso a las culturas precolombinas.

Preguntas frecuentes

¿Por qué llamaban Tonatiuh a Pedro de Alvarado?

Tonatiuh era el dios sol de los mexicas. Los nahuas aplicaron ese nombre a Alvarado por su cabello y barba rubios y su aspecto llamativo.

¿Qué fue la matanza del Templo Mayor?

El ataque que Alvarado ordenó en mayo de 1520, durante la fiesta de Tóxcatl, contra los nobles mexicas reunidos en el Templo Mayor de Tenochtitlan. Provocó el levantamiento que culminó en la Noche Triste.

¿Cómo murió Pedro de Alvarado?

Un caballo le cayó encima durante la guerra del Mixtón, en Nueva Galicia (México). Murió de las heridas el 4 de julio de 1541 en Guadalajara.

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