Los documentos históricos del Descubrimiento de América

Gran parte de lo que sabemos sobre 1492 procede de un puñado de documentos: un contrato firmado meses antes del viaje, un diario de a bordo que solo conocemos por una copia, una carta que corrió por toda Europa, un tratado que repartió el mundo y los primeros mapas en los que aparece un continente nuevo. Muchos se conservan hoy en archivos y museos de España, Portugal, Italia o Estados Unidos.

En esta página repasamos esos documentos por orden cronológico, qué cuentan y dónde pueden verse. Si te interesa cómo los han interpretado los historiadores, consulta cómo han interpretado los historiadores el Descubrimiento.

Contenido

Las Capitulaciones de Santa Fe (1492)

Firmadas el 17 de abril de 1492 en el campamento de Santa Fe, junto a Granada, las Capitulaciones son el contrato entre los Reyes Católicos y Cristóbal Colón. Le otorgaban los títulos de almirante, virrey y gobernador de las tierras que descubriera y una décima parte de las riquezas que se obtuvieran. Los pleitos de sus herederos para hacer valer estos privilegios, los llamados pleitos colombinos, se prolongaron durante décadas. El registro del documento se conserva en el Archivo de la Corona de Aragón, en Barcelona. Explicamos su contexto en el origen del 12 de octubre.

El diario de a bordo de Colón (1492-1493)

Colón anotó a diario lo ocurrido durante el primer viaje y entregó el original a los Reyes. Tanto ese original como la copia que recibió el almirante se han perdido. Lo que conocemos es un resumen hecho por Bartolomé de las Casas a mediados del siglo XVI, que mezcla pasajes copiados literalmente con otros resumidos en tercera persona. Ese manuscrito se conserva en la Biblioteca Nacional de España, en Madrid.

Grandes protagonistas del Descubrimiento de América

Conoce los personajes clave de la historia relacionados con el Descubrimiento de América. Aquellas figuras destacadas que dejaron una huella imborrable en la historia de la humanidad. Cristóbal Colón, Cuauhtémoc, Isabel I de Castilla, Moctezuma II, Hernán Cortés y más.

Pese a sus limitaciones, es la fuente principal sobre la travesía y sobre el primer contacto en Guanahaní, incluidas las primeras descripciones europeas de los taínos.

La carta a Luis de Santángel (1493)

De regreso a España, Colón escribió una carta fechada el 15 de febrero de 1493 dirigida a Luis de Santángel, escribano de ración de los Reyes y uno de los principales valedores de la expedición. Una versión casi idéntica iba destinada al tesorero Gabriel Sánchez. La carta se imprimió en Barcelona en abril de 1493 y su traducción latina tuvo numerosas ediciones en Roma, Basilea, París o Amberes: fue así como Europa conoció la noticia. Comienza así:

«Señor: Porque sé que habréis placer de la grande victoria que nuestro Señor me ha dado en mi viaje vos escribo ésta […]»

Cristóbal Colón, carta a Luis de Santángel, 15 de febrero de 1493

Las bulas alejandrinas y el Tratado de Tordesillas (1493-1494)

Para asegurar sus derechos frente a Portugal, los Reyes Católicos obtuvieron del papa Alejandro VI en 1493 las bulas conocidas como alejandrinas, entre ellas la Inter caetera, que trazaba una línea de demarcación en el Atlántico. Portugal no la aceptó y ambas coronas negociaron directamente.

El resultado fue el Tratado de Tordesillas, firmado el 7 de junio de 1494, que fijó la línea 370 leguas al oeste de Cabo Verde. Se conservan los dos ejemplares originales: el castellano en el Archivo General de Indias de Sevilla y el portugués en el Arquivo Nacional da Torre do Tombo de Lisboa. Desde 2007 forman parte del registro Memoria del Mundo de la UNESCO.

Los primeros mapas: Juan de la Cosa, Waldseemüller y Piri Reis

La carta de Juan de la Cosa, fechada en 1500 en El Puerto de Santa María, es el mapa conservado más antiguo en el que aparece América sin lugar a dudas. Su autor, cartógrafo y marino, participó en los primeros viajes de Colón. Pintada sobre pergamino, mide casi dos metros de ancho y se expone en el Museo Naval de Madrid.

El mapamundi de Martin Waldseemüller (1507) fue el primero en usar el nombre «America», en honor de Américo Vespucio, y en dibujar las nuevas tierras como un continente separado de Asia. El único ejemplar conocido lo adquirió la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos en 2003. Por su parte, el mapa de Piri Reis (1513), obra de un almirante otomano que utilizó cartas anteriores, incluida una atribuida a Colón, se conserva en el palacio de Topkapi, en Estambul. Profundizamos en estos mapas en la cartografía después del Descubrimiento.

Las cartas de Américo Vespucio

Las cartas atribuidas a Américo Vespucio, sobre todo el Mundus Novus (impreso hacia 1503), difundieron la idea de que las tierras alcanzadas al otro lado del Atlántico eran un «nuevo mundo». Fueron un éxito editorial y explican por qué Waldseemüller dio su nombre al continente. La autoría de algunas de ellas sigue discutiéndose.

El Libro de las profecías

Entre 1501 y 1502, Colón reunió con ayuda del fraile Gaspar Gorricio una recopilación de textos bíblicos y profecías con los que interpretaba sus viajes como parte de un plan divino. El manuscrito se conserva en la Biblioteca Colombina de Sevilla, fundada por su hijo Hernando Colón, y es clave para entender la dimensión religiosa del personaje.

Crónicas y códices

Las Cartas de relación de Hernán Cortés a Carlos V, impresas en Sevilla y Toledo entre 1522 y 1525, cuentan la conquista de México desde el punto de vista de su protagonista. A ellas se suman las crónicas de Oviedo, Gómara, Bernal Díaz o Las Casas, que presentamos en los cronistas de Indias.

También hay documentos de origen indígena o mestizo. El Códice Florentino, elaborado por Bernardino de Sahagún con informantes nahuas, se guarda en la Biblioteca Medicea Laurenziana de Florencia, y la Nueva corónica y buen gobierno de Felipe Guamán Poma de Ayala, en la Biblioteca Real de Copenhague, que la ofrece digitalizada en internet.

El Archivo General de Indias

El gran depósito documental de la América colonial es el Archivo General de Indias, creado en Sevilla en 1785 por Carlos III para reunir la documentación dispersa sobre los territorios americanos. Ocupa la antigua Casa Lonja, junto a la catedral, y desde 1987 es Patrimonio de la Humanidad. Conserva, entre otros, los fondos de la Casa de Contratación, la institución fundada en 1503 que controlaba el comercio y la navegación con las Indias, y los del Consejo de Indias. Gran parte de sus fondos pueden consultarse en línea en el portal PARES del Ministerio de Cultura.

El Archivo General de Simancas (Valladolid), principal archivo de la monarquía de los siglos XVI y XVII, guarda también documentación sobre América, aunque buena parte se trasladó a Sevilla al crearse el Archivo de Indias.

Museos para ver el legado del Descubrimiento

  • Museo Naval (Madrid): la carta de Juan de la Cosa e instrumentos de navegación.
  • Museo de América (Madrid): arte precolombino y colonial, con piezas como el Códice Tro-Cortesiano, uno de los pocos códices mayas conservados.
  • Muelle de las Carabelas (Palos de la Frontera): réplicas a tamaño real de la Nao Santa María, la Pinta y la Niña, junto al monasterio de La Rábida.
  • Museo Nacional de Antropología (Ciudad de México): la Piedra del Sol y las grandes colecciones de las culturas precolombinas de Mesoamérica.
  • Museo del Oro (Bogotá): la mayor colección de orfebrería prehispánica del mundo.

Los lugares donde ocurrieron estos hechos los recorremos en los lugares clave de la historia del Descubrimiento.

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