El Tratado de Tordesillas (1494): el reparto del mundo

El 7 de junio de 1494, en la villa vallisoletana de Tordesillas, los representantes de los Reyes Católicos y de Juan II de Portugal firmaron un acuerdo que trazaba una línea de polo a polo a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde. Las tierras descubiertas o por descubrir al oeste de esa línea corresponderían a Castilla, y las del este, a Portugal. Fue la respuesta diplomática al primer viaje de Colón, y su huella sigue visible: es la razón principal por la que en Brasil se habla portugués.

En esta página explicamos de dónde venía el conflicto, qué decían las bulas papales, qué se pactó exactamente en Tordesillas y cómo se aplicó después, también en el otro lado del planeta.

Planisferio de Cantino de 1502 con la línea de Tordesillas
El planisferio de Cantino (1502) es la representación más antigua conservada de la línea de Tordesillas

Contenido

Antecedentes: Alcaçovas y la carrera atlántica

Castilla y Portugal llevaban todo el siglo XV disputándose el Atlántico. El Tratado de Alcaçovas (1479), que puso fin a la guerra de sucesión castellana, había reconocido a Castilla las islas Canarias y reservado a Portugal Madeira, las Azores, Cabo Verde y la navegación hacia el sur, por la costa africana camino de la India.

Cuando Colón regresó en marzo de 1493 y se detuvo en Lisboa, el rey Juan II le hizo saber que, en su opinión, las nuevas tierras caían dentro de lo pactado en Alcaçovas y pertenecían a Portugal. Los Reyes Católicos reaccionaron con rapidez y buscaron el respaldo del papa.

Grandes protagonistas del Descubrimiento de América

Conoce los personajes clave de la historia relacionados con el Descubrimiento de América. Aquellas figuras destacadas que dejaron una huella imborrable en la historia de la humanidad. Cristóbal Colón, Cuauhtémoc, Isabel I de Castilla, Moctezuma II, Hernán Cortés y más.

Las bulas alejandrinas de 1493

El papa Alejandro VI, el valenciano Rodrigo de Borja, emitió en 1493 varias bulas favorables a Castilla. La más importante, la segunda Inter caetera, concedía a los Reyes Católicos las tierras situadas a más de 100 leguas al oeste de las Azores y Cabo Verde, con la obligación de evangelizar a sus habitantes. Esta obligación sería después la base jurídica del dominio castellano en América y de la evangelización del Nuevo Mundo.

Portugal no aceptó una línea tan próxima a África, que ponía en riesgo sus rutas, y prefirió negociar directamente con Castilla. A diferencia de lo que a veces se dice, el Tratado de Tordesillas no fue una mediación del papa: fue un acuerdo bilateral entre las dos coronas, que el papado confirmó después, en 1506, con una bula de Julio II.

Qué se firmó en Tordesillas

Tras meses de negociación, los embajadores se reunieron en Tordesillas, donde residían entonces los Reyes Católicos. El tratado desplazaba la línea mucho más al oeste, a 370 leguas de Cabo Verde:

«…se haga y asigne por el dicho mar Océano una raya o línea derecha de polo a polo, conviene a saber, del polo ártico al polo antártico, que es de norte a sur, la cual raya o línea e señal se haya de dar e dé derecha, como dicho es, a trescientas e setenta leguas de las islas del Cabo Verde, hacia la parte del poniente…»

Tratado de Tordesillas, 7 de junio de 1494

El texto preveía que una comisión de pilotos y astrólogos de ambos reinos fijara la línea sobre el terreno, cosa que nunca llegó a hacerse. No se podía medir con exactitud la longitud ni había acuerdo sobre desde qué isla de Cabo Verde contar ni cuánto medía una legua. Los dos originales se conservan en el Archivo General de Indias (Sevilla) y en el Arquivo Nacional da Torre do Tombo (Lisboa), y en 2007 la UNESCO los inscribió en el registro Memoria del Mundo. Hay más detalles en los documentos históricos del Descubrimiento.

Brasil, la gran consecuencia

Con la línea en las 370 leguas, el saliente oriental de América del Sur quedaba en el lado portugués. En abril de 1500, la flota de Pedro Álvares Cabral, que iba hacia la India, se desvió hacia el oeste y llegó a la costa de Brasil, de la que tomó posesión para Portugal. Unos meses antes, el castellano Vicente Yáñez Pinzón había recorrido esa misma costa, pero el tratado la asignaba a Portugal y Castilla no la reclamó.

Durante los dos siglos siguientes, bandeirantes paulistas, misioneros y ganaderos llevaron la presencia portuguesa mucho más allá de la línea, hacia el Amazonas y el interior, en la época en que las coronas de Castilla y Portugal estuvieron unidas (1580-1640) y después. Por eso el Brasil actual es muchísimo más grande que lo que le correspondía en 1494.

El otro lado del mundo: Zaragoza y las Molucas

Una línea de polo a polo tiene, lógicamente, su prolongación al otro lado del globo. El problema apareció cuando la expedición de Magallanes y Elcano llegó en 1521 a las Molucas, las islas de las especias, que los portugueses ya frecuentaban. ¿En qué mitad estaban? Nadie podía demostrarlo, y en las juntas de Elvas y Badajoz (1524) los cosmógrafos de ambos reinos no se pusieron de acuerdo.

La solución fue económica. Por el Tratado de Zaragoza (1529), Carlos I cedió a Portugal sus derechos sobre las Molucas a cambio de 350.000 ducados, que necesitaba para sus guerras europeas, y se fijó una nueva línea en el Pacífico. Las Filipinas quedaban en teoría del lado portugués, pero Castilla las colonizó desde 1565 y Portugal no logró impedirlo. La historia de ese océano la contamos en las rutas de navegación.

Quiénes no lo aceptaron

El tratado solo obligaba a quienes lo firmaron. Francisco I de Francia lo resumió, según una frase que se le atribuye, preguntando en qué cláusula del testamento de Adán se le excluía del reparto del mundo. Francia, Inglaterra y después las Provincias Unidas de los Países Bajos lo ignoraron, primero con corsarios y después con colonias propias en el Caribe y Norteamérica. Lo explicamos en las exploraciones de otros imperios europeos.

Fin del tratado y legado

El Tratado de Madrid de 1750 anuló formalmente la línea de Tordesillas y sustituyó el criterio geométrico por el de la ocupación efectiva, usando ríos y montañas como fronteras. Aquel acuerdo dio origen a la guerra guaraní contra el traslado de siete reducciones jesuíticas, y el límite siguió discutiéndose en San Ildefonso (1777). Las fronteras actuales de Brasil con sus vecinos hispanohablantes descienden de aquellos acuerdos.

Más allá de Brasil, Tordesillas es un ejemplo temprano de un rasgo de la expansión europea: potencias que se reparten territorios habitados sin consultar a sus pobladores. Esa crítica es central en la perspectiva indígena y descolonial.

Preguntas frecuentes

¿Quién firmó el Tratado de Tordesillas?

Los representantes de los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, y del rey Juan II de Portugal, el 7 de junio de 1494. Los monarcas lo ratificaron después: los castellanos en julio y el portugués en septiembre de ese año.

¿Intervino el papa en Tordesillas?

No directamente. El papa Alejandro VI había emitido las bulas de 1493, pero Tordesillas fue un acuerdo entre las dos coronas. Julio II lo confirmó en 1506.

¿Por qué en Brasil se habla portugués?

Porque la línea de Tordesillas dejaba en el lado portugués la costa oriental de América del Sur, donde Cabral llegó en 1500. Después la colonización portuguesa se extendió mucho más allá de la línea.

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