Impacto en las culturas indígenas: colapso, transformación y resistencia

Para los pueblos de América, el siglo que siguió a 1492 fue una catástrofe demográfica sin apenas paralelos en la historia: en muchas regiones la población se redujo en más de un 80 %. A la vez, sus sociedades fueron reorganizadas por un poder colonial que les impuso nuevas autoridades, tributos, religión y formas de trabajo. Pero los pueblos indígenas no fueron solo víctimas pasivas: negociaron, pleitearon, se rebelaron y transformaron lo que les llegaba de Europa.

En esta página repasamos las causas del colapso, los cambios políticos, religiosos y culturales, y las formas de resistencia. Las sociedades anteriores a la conquista se describen en las culturas precolombinas.

Representación de la quema de códices mesoamericanos
Representación de la quema de códices y objetos de culto indígenas

Contenido

El colapso demográfico

Las cifras exactas son imposibles de establecer y los historiadores discuten desde hace décadas, pero el orden de magnitud es claro. En La Española, donde vivían quizá varios cientos de miles de taínos en 1492, quedaban unos pocos miles hacia 1520. En el centro de México, las estimaciones clásicas hablan de una caída de más de 20 millones de habitantes a poco más de un millón hacia 1600; otros autores parten de cifras más bajas, pero todos coinciden en un descenso de alrededor del 90 %. En los Andes la caída fue algo menor, aunque también enorme.

Las Antillas fueron el caso extremo: la desaparición de la población taína llevó a los colonos a capturar indígenas de otras islas, como los lucayos de las Bahamas, y después a importar africanos esclavizados, el comienzo de la trata atlántica hacia América.

Grandes protagonistas del Descubrimiento de América

Conoce los personajes clave de la historia relacionados con el Descubrimiento de América. Aquellas figuras destacadas que dejaron una huella imborrable en la historia de la humanidad. Cristóbal Colón, Cuauhtémoc, Isabel I de Castilla, Moctezuma II, Hernán Cortés y más.

Por qué murió tanta gente

La causa principal fueron las epidemias de enfermedades del Viejo Mundo contra las que los americanos no tenían inmunidad: viruela, sarampión, gripe, tifus. La viruela llegó a La Española en 1518, se extendió a México en 1520, en plena guerra de conquista, y llegó a los Andes antes que Pizarro. Hubo grandes brotes sucesivos, como los de cocoliztli de 1545 y 1576 en Nueva España.

Pero los virus no lo explican todo. Las guerras, la esclavitud, el trabajo forzado en minas y lavaderos de oro, el hambre causada por la desorganización de la agricultura, los traslados de población y la caída de la natalidad multiplicaron la mortalidad. Las epidemias golpearon con más fuerza a comunidades agotadas y desnutridas. Ya en 1552 Bartolomé de las Casas atribuía la despoblación a la violencia de los conquistadores:

«En estas ovejas mansas… entraron los españoles, desde luego que las conocieron, como lobos e tigres y leones cruelísimos de muchos días hambrientos.»

Bartolomé de las Casas, Brevísima relación de la destrucción de las Indias (1552)

Su relato, deliberadamente polémico, fue usado después por los enemigos de España y está en el origen del debate sobre la leyenda negra, que tratamos en qué dicen los historiadores.

Un nuevo orden político: la «república de indios»

La Corona no eliminó a las élites indígenas: las utilizó. Los caciques y curacas que aceptaron el nuevo poder conservaron privilegios, tierras y el título de «don», y actuaron como intermediarios para cobrar tributos y organizar el trabajo. La legislación distinguía entre una «república de españoles» y una «república de indios», con sus propios cabildos, y consideraba a los indígenas vasallos libres de la Corona, aunque en una condición jurídica de tutela parecida a la de los menores.

Para facilitar el control, el cobro de tributos y la evangelización, en el siglo XVI se concentró a la población dispersa en nuevos pueblos de traza en cuadrícula, las reducciones o congregaciones. Solo en Perú, el virrey Francisco de Toledo trasladó en la década de 1570 a más de un millón de personas. Muchos de los pueblos actuales de México y los Andes nacieron así.

Tributo y trabajo forzado

La primera forma de explotación fue la encomienda: un grupo de indígenas debía pagar tributo o trabajar para un colono a cambio de protección y evangelización. No daba la propiedad de la tierra, pero en la práctica permitió abusos enormes. Desde mediados del siglo XVI la Corona la fue limitando y la sustituyó por sistemas de trabajo rotativo obligatorio, el repartimiento en Nueva España y la mita en los Andes. La mita minera de Potosí obligaba cada año a miles de hombres de las comunidades andinas a trabajar en el Cerro Rico, en condiciones durísimas, y se convirtió en símbolo de la explotación colonial. La plata que producían transformó la economía europea y mundial, como explicamos en las consecuencias económicas en Europa.

Religión: destrucción y sincretismo

La evangelización implicó la destrucción de templos, imágenes y libros sagrados. El caso más conocido es el auto de fe de Maní (Yucatán), en 1562, donde el franciscano Diego de Landa quemó códices mayas:

«Hallámosles gran número de libros de estas sus letras, y porque no tenían cosa en que no hubiese superstición y falsedades del demonio, se los quemamos todos, lo cual sentían a maravilla y les daba pena.»

Diego de Landa, Relación de las cosas de Yucatán (h. 1566)

Hoy solo se conservan cuatro códices mayas prehispánicos. Paradójicamente, otros frailes, como Bernardino de Sahagún, salvaron mucho de lo que sabemos de aquellas culturas al recoger testimonios indígenas en sus lenguas. Con el tiempo, el cristianismo se mezcló con creencias anteriores y dio lugar a formas de religiosidad propias, visibles en fiestas como el Día de Muertos o en el culto a la Pachamama junto a la Virgen en los Andes.

Las lenguas indígenas

Durante el siglo XVI la Iglesia evangelizó sobre todo en las lenguas nativas. El náhuatl, el quechua o el guaraní se usaron como «lenguas generales», con gramáticas, diccionarios y catecismos impresos, y llegaron incluso a extenderse a pueblos que antes no las hablaban. La política de castellanización se endureció en el siglo XVIII, con Carlos III, y sobre todo tras las independencias, cuando los nuevos estados apostaron por el castellano como lengua nacional. Muchas lenguas se han perdido, pero hoy se hablan en América Latina cientos de lenguas originarias.

Formas de resistencia

  • Guerra abierta: de Hatuey y Enriquillo en el Caribe a Cuauhtémoc, la guerra del Mixtón (1540-1542) en el oeste de México, el Estado inca de Vilcabamba de Manco Inca y Túpac Amaru I (hasta 1572) o la frontera mapuche del Biobío, que España nunca logró conquistar.
  • Movimientos religiosos, como el Taki Onqoy de la década de 1560 en los Andes, que anunciaba el regreso de las huacas y el fin de los españoles.
  • La vía legal: comunidades y caciques llevaron miles de pleitos ante las audiencias, y en Nueva España existió desde 1592 un Juzgado General de Indios.
  • Grandes rebeliones posteriores, como la de Túpac Amaru II en 1780, la mayor sublevación de la América colonial.

¿Cómo llamarlo? El debate actual

No hay acuerdo sobre cómo calificar lo ocurrido. Algunos autores y movimientos indígenas hablan de genocidio; otros historiadores rechazan el término porque la mayoría de las muertes se debió a epidemias no buscadas y porque la Corona necesitaba a los indígenas como vasallos y tributarios, aunque reconocen la violencia extrema de la conquista y la explotación. El debate forma parte de la discusión pública sobre el 12 de octubre, que repasamos en la perspectiva indígena y descolonial y en las perspectivas modernas sobre el Descubrimiento.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos indígenas murieron tras la llegada de los europeos?

No hay una cifra segura. Según las estimaciones, la población de América pudo reducirse entre un 50 % y un 90 % en el siglo y medio posterior a 1492, con decenas de millones de muertes.

¿Qué enfermedades llevaron los europeos a América?

Sobre todo viruela, sarampión, gripe, tifus y, más tarde, con la trata de esclavos, malaria y fiebre amarilla.

¿Qué era la mita?

Un sistema de trabajo por turnos de origen inca que los españoles adaptaron para obligar a las comunidades andinas a enviar trabajadores a las minas, sobre todo a Potosí.

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