La llegada a Guanahaní: el primer encuentro con América
Al amanecer del 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón desembarcó en una pequeña isla de las Bahamas que sus habitantes llamaban Guanahaní. La bautizó San Salvador, tomó posesión de ella en nombre de los Reyes Católicos y mantuvo con los lucayos el primer contacto documentado entre europeos y americanos desde la breve presencia vikinga en Terranova, cinco siglos antes.
En esta página nos centramos en ese momento y en las semanas que siguieron: cómo se avistó tierra, quiénes vivían en la isla, qué escribió Colón sobre ellos y cómo continuó el viaje por Cuba y La Española. La preparación y la travesía desde Palos las contamos en el origen del 12 de octubre.

Contenido
- ¡Tierra! La noche del 11 al 12 de octubre
- El desembarco y la toma de posesión
- Los lucayos, habitantes de Guanahaní
- Lo que escribió Colón
- ¿Dónde está Guanahaní?
- De las Bahamas a La Española
- El regreso y la noticia en Europa
- Mitos sobre el primer encuentro
- Preguntas frecuentes
¡Tierra! La noche del 11 al 12 de octubre
Tras 36 días de navegación desde La Gomera, en las Canarias, la flota llevaba casi una semana viendo señales de tierra: bandadas de aves, ramas verdes y una caña labrada flotando en el agua. La tripulación estaba inquieta y, según el diario, Colón había prometido regresar si no hallaban tierra en pocos días.
Hacia las dos de la madrugada del 12 de octubre, el marinero de la Pinta Juan Rodríguez Bermejo, conocido como Rodrigo de Triana, gritó «¡Tierra!» al ver una costa blanca bajo la luna. Los Reyes habían prometido una renta de 10.000 maravedíes anuales a quien la avistara primero, pero Colón la reclamó para sí alegando que horas antes había visto «una lumbre» en el horizonte. Las carabelas esperaron al día para no encallar en los arrecifes.
Grandes protagonistas del Descubrimiento de América
Conoce los personajes clave de la historia relacionados con el Descubrimiento de América. Aquellas figuras destacadas que dejaron una huella imborrable en la historia de la humanidad. Cristóbal Colón, Cuauhtémoc, Isabel I de Castilla, Moctezuma II, Hernán Cortés y más.
«A las dos horas después de media noche pareció la tierra, de la cual estarían dos leguas.»
Diario del primer viaje de Colón, 11-12 de octubre de 1492 (copia de Bartolomé de las Casas)
El desembarco y la toma de posesión
Por la mañana, Colón bajó a tierra en un bote armado con los hermanos Martín Alonso y Vicente Yáñez Pinzón, capitanes de la Pinta y la Niña. Llevaba el estandarte real y dos banderas con una cruz verde y las iniciales F e Y, por Fernando e Isabel. Ante el escribano de la armada, Rodrigo de Escobedo, y el veedor real, Rodrigo Sánchez de Segovia, tomó posesión de la isla para la Corona de Castilla y le dio el nombre de San Salvador.
El acto seguía un ritual jurídico que los castellanos ya habían empleado en Canarias: la toma de posesión daba título sobre la tierra frente a otros príncipes cristianos, en especial Portugal. Los habitantes de la isla, que observaban la escena, no entendían el castellano ni el significado de aquella ceremonia. La disputa con Portugal que abrió este viaje se resolvió dos años después en el Tratado de Tordesillas.
Los lucayos, habitantes de Guanahaní
Quienes recibieron a Colón eran lucayos, la rama de la cultura taína que poblaba las Bahamas. Hablaban una lengua de la familia arahuaca, vivían de la pesca, la recolección y el cultivo de la yuca, navegaban entre islas en grandes canoas monoxílas y se organizaban en aldeas bajo la autoridad de caciques. Su mundo estaba conectado con el de los taínos de Cuba y La Española, a quienes conocemos mejor en la página sobre las culturas precolombinas.
Aquel primer día hubo intercambio de regalos: los europeos ofrecieron bonetes colorados, cuentas de vidrio y cascabeles, y los lucayos trajeron papagayos, ovillos de algodón y azagayas. Colón se fijó en que algunos llevaban pequeñas piezas de oro en la nariz y preguntó por señas de dónde venía. Esa pregunta marcó el rumbo del resto del viaje. Dos días después, al zarpar, se llevó a varios lucayos para que sirvieran de guías e intérpretes.
Una generación más tarde, los lucayos habían desaparecido de las Bahamas: entre 1509 y 1513 la mayoría fueron capturados y llevados a La Española y Cuba como mano de obra forzada, y las epidemias hicieron el resto. Lo explicamos en el impacto en las culturas indígenas.
Lo que escribió Colón
Conocemos el encuentro sobre todo por el diario de a bordo de Colón. El original se perdió y lo que conservamos es un resumen copiado por Bartolomé de las Casas décadas después, en parte en tercera persona y en parte citando literalmente al almirante. Hay que leerlo con esa cautela: es la voz de Colón filtrada por un editor que ya conocía las consecuencias de la conquista. Más detalles en los documentos históricos del Descubrimiento.
Las anotaciones del 12 al 14 de octubre mezclan admiración y cálculo. Colón describe a los lucayos como gente «muy bien hecha», sin armas de hierro y que «an todos desnudos como su madre los parió», y en la misma página evalúa su utilidad para la Corona:
«Ellos deben ser buenos servidores y de buen ingenio, que veo que muy presto dicen todo lo que les decía, y creo que ligeramente se harían cristianos, que me pareció que ninguna secta tenían.»
Diario del primer viaje de Colón, 12 de octubre de 1492
Esa doble mirada (curiosidad por el otro y la idea de que podía ser convertido y puesto a trabajar) anticipa los grandes temas de las décadas siguientes: la evangelización y la encomienda.
¿Dónde está Guanahaní?
Nadie lo sabe con certeza. El diario da distancias, rumbos y algunas descripciones (una laguna en el centro, un arrecife que rodea la isla), pero no bastan para una identificación segura. La candidata más aceptada es la isla que en 1926 las Bahamas renombraron oficialmente San Salvador, antes llamada Watling. Otras propuestas son Samana Cay, defendida en 1986 por un estudio de National Geographic, y, en menor medida, Cat Island, Grand Turk o Mayaguana.
El debate no es solo de eruditos: de la isla de partida depende cómo se reconstruye toda la ruta posterior por las Bahamas hasta Cuba. Repasamos este y otros escenarios del Descubrimiento en los lugares clave de la historia.
De las Bahamas a La Española
Colón permaneció poco en Guanahaní. Guiado por los lucayos y en busca del oro y de los dominios del Gran Kan, recorrió otras islas que bautizó Santa María de la Concepción, Fernandina e Isabela, y el 28 de octubre llegó a Cuba, que llamó Juana y que creyó parte del continente asiático. Allí envió una embajada tierra adentro con un intérprete que hablaba árabe y hebreo, convencido de que encontraría una corte oriental.
El 21 de noviembre Martín Alonso Pinzón se separó con la Pinta para explorar por su cuenta. A principios de diciembre Colón alcanzó una gran isla a la que llamó La Española (hoy Haití y República Dominicana), donde trabó amistad con el cacique Guacanagarí. En la Nochebuena de 1492 la nao Santa María encalló frente a la costa norte. Con sus maderas se levantó el fuerte de La Navidad, donde quedaron 39 hombres: fue el primer asentamiento europeo en América desde los vikingos. Cuando Colón regresó en noviembre de 1493 no encontró ningún superviviente, como contamos en la interacción con los pueblos indígenas.

El regreso y la noticia en Europa
La Niña y la Pinta emprendieron el regreso en enero de 1493. Una fuerte tormenta las separó y obligó a Colón a refugiarse en las Azores y después en Lisboa, donde se entrevistó con el rey Juan II de Portugal. El 15 de marzo de 1493 entró en Palos, y semanas más tarde los Reyes Católicos lo recibieron en Barcelona con honores, junto a varios taínos, loros y objetos de oro.
Su carta anunciando el hallazgo se imprimió en Barcelona en abril de 1493 y en pocos meses circulaba en latín por Roma, París, Basilea y Amberes. Europa supo enseguida que al otro lado del océano había islas pobladas, aunque tardaría años en aceptar que no eran Asia: lo explicamos en el fin del mito de Asia. Los tres viajes siguientes están en los viajes de Cristóbal Colón.
Mitos sobre el primer encuentro
- «Colón demostró que la Tierra era redonda.» Los eruditos europeos lo sabían desde la Antigüedad. La discusión con los expertos de la corte era sobre el tamaño del planeta, y en eso Colón se equivocaba: calculaba Asia mucho más cerca de lo que estaba.
- «Fueron los primeros europeos en América.» Los vikingos se establecieron brevemente en L’Anse aux Meadows (Terranova) hacia el año 1000; un estudio de 2021 dató la madera cortada allí en el año 1021. La diferencia es que aquel contacto no tuvo continuidad y el de 1492 sí.
- «Los indígenas tomaron a los españoles por dioses.» Lo afirma Colón, que no entendía su lengua, y la idea se repitió después en otras crónicas. Los historiadores actuales la consideran una interpretación europea más que un hecho comprobado.
Preguntas frecuentes
¿Quién vio tierra primero el 12 de octubre de 1492?
El marinero Rodrigo de Triana, desde la Pinta, hacia las dos de la madrugada. Colón se atribuyó el avistamiento y cobró la recompensa prometida por los Reyes.
¿Qué pueblo vivía en Guanahaní?
Los lucayos, taínos de las Bahamas de lengua arahuaca. En apenas treinta años desaparecieron de sus islas por las capturas para trabajo forzado y las epidemias.
¿Guanahaní es la actual isla de San Salvador?
Es la hipótesis más aceptada, pero no está demostrada. Samana Cay y otras islas de las Bahamas y de Turcas y Caicos también han sido propuestas.