Consecuencias económicas del Descubrimiento en Europa

Entre 1503 y 1660 llegaron oficialmente a Sevilla unas 180 toneladas de oro y casi 17.000 toneladas de plata americanas, según los registros que estudió el historiador Earl J. Hamilton, y a esas cifras hay que sumar el contrabando. Aquel torrente de metal financió las guerras de los Austrias, enriqueció a banqueros genoveses y alemanes, contribuyó a una subida general de los precios y acabó en buena parte en China. Junto con el azúcar y el tabaco, convirtió el Atlántico en el centro de la economía europea.

Esta página explica de dónde salía esa riqueza, adónde iba y qué efectos tuvo en España y en el resto de Europa. El intercambio de cultivos y animales lo tratamos aparte, en el Intercambio Colombino.

El puerto de Sevilla en el siglo XVI
El puerto de Sevilla, puerta de América, en el siglo XVI

Contenido

Del oro a la plata: Potosí y Zacatecas

En las primeras décadas lo que llegó fue sobre todo oro: el de los lavaderos de La Española, obtenido con el trabajo forzado de los taínos, y después el botín de la conquista de México y Perú, como el rescate de Atahualpa en Cajamarca. A partir de mediados del siglo XVI la protagonista fue la plata. En 1545 se descubrió el Cerro Rico de Potosí, en la actual Bolivia, y en 1546 las minas de Zacatecas, en México.

La producción se disparó con el beneficio de patio, un método de amalgamación con mercurio que Bartolomé de Medina aplicó en México en 1555. El mercurio salía de Almadén (Ciudad Real) y de Huancavelica (Perú), y su manejo provocaba graves intoxicaciones. Potosí, a más de 4.000 metros de altura, llegó a ser una de las ciudades más pobladas del mundo, con más de 100.000 habitantes, sostenida por la mita, el trabajo forzado de las comunidades andinas que explicamos en el impacto en las culturas indígenas. La Corona se quedaba con un quinto de la producción, el llamado quinto real.

Grandes protagonistas del Descubrimiento de América

Conoce los personajes clave de la historia relacionados con el Descubrimiento de América. Aquellas figuras destacadas que dejaron una huella imborrable en la historia de la humanidad. Cristóbal Colón, Cuauhtémoc, Isabel I de Castilla, Moctezuma II, Hernán Cortés y más.

Sevilla, puerto y puerta de las Indias

Todo el comercio legal con América pasaba por Sevilla, sede de la Casa de Contratación desde 1503. La ciudad se convirtió en una de las mayores de Europa, con más de 100.000 habitantes a finales del siglo XVI, y atrajo a comerciantes genoveses, flamencos, alemanes y portugueses. El monopolio lo ejercía el Consulado de mercaderes, y las mercancías viajaban en las flotas que describimos en las rutas de navegación. Hacia América iban vino, aceite, textiles, hierro, libros y personas; de vuelta llegaban plata, oro, grana cochinilla, añil, cueros, azúcar y tabaco.

Registro de tributos en el Códice de Tepetlaoztoc
El Códice de Tepetlaoztoc (British Museum) registra los tributos que un pueblo nahua pagaba a su encomendero en el siglo XVI

La revolución de los precios

Durante el siglo XVI los precios en España se multiplicaron aproximadamente por cuatro, y la subida se extendió con algo de retraso al resto de Europa. Ya los pensadores de la Escuela de Salamanca relacionaron la inflación con la abundancia de metal americano, décadas antes que el francés Jean Bodin:

«…y aun en España, en el tiempo que había menos dinero, por mucho menos se daban las cosas vendibles, las manos y trabajos de los hombres, que después que las Indias descubiertas la cubrieron de oro y plata.»

Martín de Azpilcueta, Comentario resolutorio de cambios (1556)

Hoy los historiadores matizan esa explicación: el crecimiento de la población europea, las malas cosechas, las devaluaciones y la plata de las minas centroeuropeas también influyeron. Pero el metal americano fue un factor importante, y la inflación perjudicó a quienes vivían de rentas fijas y encareció los productos españoles frente a los extranjeros.

¿Adónde iba la plata?

Muy poca se quedaba en Castilla. La parte de la Corona servía para pagar la política imperial de Carlos I y Felipe II: los ejércitos en Flandes, Italia y el Mediterráneo y los intereses de los préstamos. Los grandes banqueros, primero los alemanes Fugger y Welser y después los genoveses, adelantaban dinero a la monarquía a cuenta de las futuras flotas. Aun así, la Hacienda real suspendió pagos varias veces, en 1557, 1560, 1575 y 1596, en lo que hoy llamaríamos bancarrotas.

La plata de los particulares pagaba manufacturas extranjeras que después se reexportaban a América. Y una parte enorme acababa en Asia: China, que había adoptado la plata como base de su sistema fiscal, la absorbía a cambio de seda y porcelana, tanto a través de Europa como directamente por el Galeón de Manila. Muchos historiadores sitúan en 1571, con la fundación de Manila, el nacimiento de una economía verdaderamente mundial.

El real de a ocho, primera moneda global

La moneda de plata acuñada en México, Potosí y Lima, el real de a ocho o peso, circuló durante tres siglos por Europa, Asia, África y América. Fue moneda de curso legal en Estados Unidos hasta 1857 y sirvió de modelo al dólar estadounidense; también al yuan chino o al yen japonés. El símbolo del dólar ($) procede probablemente de la abreviatura del peso.

Azúcar, tabaco y trata de esclavos

Junto a la plata española creció otra economía atlántica: la de las plantaciones. El azúcar, primero en el Brasil portugués y después en las Antillas inglesas y francesas, y más tarde el tabaco, el algodón y el café, se producían con el trabajo de africanos esclavizados. Entre los siglos XVI y XIX se embarcaron en África unos 12 millones de personas con destino a América, según las bases de datos actuales. Los beneficios de este comercio alimentaron puertos como Lisboa, Bristol, Liverpool, Nantes o Burdeos, y algunos historiadores lo relacionan con la acumulación de capital que precedió a la Revolución Industrial británica. Lo ampliamos en las exploraciones de otros imperios europeos.

¿Por qué no se enriqueció España?

Es una de las grandes preguntas de la historia económica. Ya en el siglo XVII, los llamados arbitristas castellanos se quejaban de que España era «las Indias de los extranjeros»: la plata entraba por Sevilla y salía enseguida para pagar deudas, guerras y manufacturas. Entre las explicaciones que se proponen están el coste de la política imperial, una fiscalidad que castigaba la producción, la inflación que restaba competitividad a la industria castellana y la falta de incentivos para invertir en actividades productivas cuando la plata llegaba sola.

Pero el balance no fue solo negativo: el comercio americano sostuvo durante dos siglos ciudades como Sevilla y Cádiz, financió el arte del Siglo de Oro y convirtió el castellano en lengua de un imperio mundial. Las consecuencias sociales y políticas de todo ello las tratamos en las transformaciones sociales y políticas en Europa.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta plata llegó de América a España?

Según los registros oficiales estudiados por Earl J. Hamilton, unas 17.000 toneladas de plata y 180 de oro entre 1503 y 1660, sin contar el contrabando, que pudo ser muy importante.

¿Qué fue la revolución de los precios?

La fuerte subida de precios que vivió Europa durante el siglo XVI, atribuida en parte a la llegada de metales preciosos americanos y en parte al crecimiento demográfico.

¿Qué era Potosí?

Una ciudad minera de los Andes, en la actual Bolivia, junto al Cerro Rico, la mayor fuente de plata del mundo en los siglos XVI y XVII. «Vale un Potosí» se convirtió en sinónimo de riqueza.

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