Francisco Pizarro, el conquistador del Perú

Francisco Pizarro (h. 1478-1541) fue un soldado extremeño, hijo ilegítimo y casi con seguridad analfabeto, que pasó treinta años en el Caribe y Panamá antes de emprender, ya cincuentón, la conquista del Imperio inca. En noviembre de 1532 capturó en Cajamarca al inca Atahualpa, cobró un rescate fabuloso y lo hizo ejecutar. Fundó Lima en 1535 y murió asesinado en su propio palacio en 1541, víctima de las guerras entre los propios conquistadores.

Retrato de Francisco Pizarro
Francisco Pizarro
NacimientoHacia 1478, Trujillo (Cáceres)
Muerte26 de junio de 1541, Lima, asesinado
Cargos y títulosGobernador de Nueva Castilla (1529); marqués (1537)
SociosDiego de Almagro y Hernando de Luque
Conocido porLa captura de Atahualpa en Cajamarca (1532) y la fundación de Lima (1535)

Contenido

Un hijo natural de Trujillo

Francisco Pizarro nació en Trujillo hacia 1478, hijo natural del hidalgo y militar Gonzalo Pizarro y de Francisca González, una mujer de origen humilde. Su padre nunca lo reconoció plenamente, y no recibió la educación de sus hermanastros; la tradición cuenta que de niño cuidó cerdos. Nunca aprendió a escribir, y firmaba los documentos con una rúbrica entre las letras de su nombre trazadas por un secretario. Estaba emparentado lejanamente con Hernán Cortés, cuya madre era una Pizarro.

Treinta años en el Caribe y Panamá

Llegó a La Española hacia 1502, con la flota de Nicolás de Ovando. En 1509 se unió a la expedición de Alonso de Ojeda a Urabá, donde quedó al mando del fuerte de San Sebastián, y después sirvió a las órdenes de Vasco Núñez de Balboa, con quien vio el Mar del Sur en 1513. En 1519, por orden del gobernador Pedrarias Dávila, fue él quien detuvo a Balboa antes de su ejecución.

En la nueva ciudad de Panamá se convirtió en encomendero, regidor y alcalde. Las noticias sobre un reino muy rico al sur, que los españoles llamaban Birú o Pirú, y el éxito de Cortés en México le animaron a organizar su propia empresa.

Grandes temas del Descubrimiento de América

Explora en profundidad aspectos fundamentales de la llegada al Nuevo Mundo como los viajes de Cristóbal Colón, las consecuencias económicas y sociales en Europa posteriores al 12 de octubre de 1492, el impacto en las culturas indígenas y las perspectivas modernas sobre el descubrimiento.

Los viajes al sur y los trece de la fama

En 1524 Pizarro formó una sociedad con otro veterano, Diego de Almagro, y con el clérigo Hernando de Luque, que aportó la financiación. El primer viaje (1524-1525) fue un desastre de hambre y combates en la costa de la actual Colombia. En el segundo (1526-1528), con la expedición al borde del abandono en la isla del Gallo, Pizarro trazó según la tradición una raya en la arena e invitó a cruzarla a quienes quisieran seguir. Solo trece lo hicieron: los trece de la fama. Poco después llegaron a Tumbes, la primera ciudad inca que vieron, y comprobaron que el reino rico existía.

Pizarro viajó a España y firmó con la reina Isabel de Portugal, esposa de Carlos I, la Capitulación de Toledo (1529), que lo nombraba gobernador y capitán general de Nueva Castilla. Almagro solo recibió la tenencia de Tumbes, una diferencia que envenenaría la sociedad. Pizarro regresó acompañado de sus hermanos Hernando, Juan y Gonzalo.

Cajamarca (1532)

La expedición definitiva salió de Panamá a comienzos de 1531, con unos 180 hombres y unos 30 caballos. Encontraron un imperio debilitado por una epidemia, probablemente de viruela, que había matado al inca Huayna Cápac, y por la guerra civil entre sus hijos Huáscar y Atahualpa, que acababa de terminar con la victoria de este último. Tras fundar San Miguel de Piura, Pizarro subió a los Andes hasta Cajamarca, donde descansaba Atahualpa con su ejército.

El 16 de noviembre de 1532, Atahualpa entró en la plaza de Cajamarca rodeado de miles de acompañantes desarmados. El dominico Vicente de Valverde le presentó una Biblia o un breviario y le exigió someterse; cuando el inca lo arrojó al suelo, los españoles, ocultos en los edificios de la plaza, atacaron con cañones y caballos, mataron a miles de personas y capturaron al emperador. La escena se analiza en las grandes batallas de la conquista.

Pizarro capturando a Atahualpa en Cajamarca
La captura de Atahualpa en Cajamarca, 16 de noviembre de 1532

El rescate y la ejecución de Atahualpa

Para recuperar la libertad, Atahualpa ofreció llenar una habitación de oro hasta donde llegaba su mano y dos veces de plata. Durante meses llegaron a Cajamarca objetos de todo el imperio, que se fundieron en lingotes: más de seis toneladas de oro y unas doce de plata, el mayor botín de la conquista. Pero el inca no fue liberado. Acusado de haber ordenado la muerte de su hermano Huáscar y de preparar un ataque, fue juzgado y ejecutado por garrote el 26 de julio de 1533. Su muerte fue criticada incluso en España por el propio Carlos I.

Cuzco, Lima y la rebelión de Manco Inca

Con el apoyo de la facción de Huáscar y de pueblos enemigos de los incas, Pizarro entró en el Cuzco en noviembre de 1533 e instaló como inca títere a un joven hermano de Atahualpa, Manco Inca. El 18 de enero de 1535 fundó en la costa la Ciudad de los Reyes, Lima, mejor comunicada por mar con Panamá.

Representación de la fundación de Lima en 1535
Fundación de Lima por Francisco Pizarro (1535)

Los abusos de los hermanos Pizarro, sobre todo de Juan y Gonzalo, empujaron a Manco Inca a la rebelión en 1536. Durante casi un año, un enorme ejército indígena asedió el Cuzco, donde murió Juan Pizarro, y otro atacó Lima. Los españoles resistieron gracias a sus aliados indígenas y a refuerzos llegados del Caribe y México, y Manco se retiró a Vilcabamba.

La guerra con Almagro y la muerte

Almagro, decepcionado con el reparto, había partido en 1535 a conquistar Chile, de donde regresó sin riquezas. Reclamó el Cuzco como parte de su gobernación y lo ocupó en 1537. Comenzó así la primera de las guerras civiles entre conquistadores. En la batalla de Las Salinas (abril de 1538), las tropas de Hernando Pizarro derrotaron a Almagro, que fue juzgado y ejecutado.

Los almagristas, empobrecidos y humillados en Lima, conspiraron en torno al hijo de Almagro. El 26 de junio de 1541, una veintena de ellos, encabezados por Juan de Rada, asaltaron el palacio de Pizarro y lo mataron a estocadas. Sus restos se conservan en una capilla de la catedral de Lima. Las guerras civiles siguieron: en 1546 su hermano Gonzalo se rebeló contra las Leyes Nuevas, como explicamos en la colonización y la encomienda.

Legado

Pizarro abrió el camino al virreinato del Perú, creado en 1542, y a la plata de Potosí, que transformó la economía mundial, como contamos en las consecuencias económicas en Europa. En Trujillo se levanta su estatua ecuestre y en su ciudad natal se conserva su recuerdo. En Lima, en cambio, la estatua que estaba junto a la catedral fue trasladada en 2003 a un parque secundario, reflejo del rechazo que provoca su figura en buena parte de la sociedad peruana, que lo asocia a la destrucción del mundo inca. La memoria del 12 de octubre en el país la tratamos en el 12 de octubre en Perú.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos hombres tenía Pizarro en Cajamarca?

Unos 170 españoles, de ellos algo más de 60 a caballo, además de auxiliares indígenas y africanos.

¿Quiénes fueron los trece de la fama?

Los trece hombres que, según la tradición, cruzaron la raya trazada por Pizarro en la isla del Gallo (1527) y decidieron seguir con él la exploración hacia el Perú.

¿Cómo murió Francisco Pizarro?

Fue asesinado en su palacio de Lima el 26 de junio de 1541 por partidarios de Diego de Almagro, al que él había hecho ejecutar en 1538.

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