La cartografía después del Descubrimiento: cómo América entró en los mapas
En 1492 los mapamundis europeos tenían tres partes: Europa, Asia y África. Ochenta años después, el atlas de Abraham Ortelius mostraba ya un continente americano reconocible, con el Pacífico al oeste y el estrecho de Magallanes al sur. Entre una cosa y otra hubo un esfuerzo enorme de pilotos, cosmógrafos e impresores, y también una competencia política: los mapas servían para navegar, pero también para reclamar territorios.
Estos son los mapas que marcaron aquel cambio y las instituciones que los hicieron posibles. La historia de cómo Europa aceptó que América no era Asia la contamos en el fin del mito de Asia.

Contenido
- El mundo en los mapas antes de 1492
- Juan de la Cosa (1500): el primer mapa de América
- El planisferio de Cantino (1502)
- Waldseemüller (1507): nace el nombre de América
- El Padrón Real de la Casa de Contratación
- Mercator y Ortelius: el mapa moderno
- Los mapas indígenas
- Dónde ver hoy estos mapas
- Preguntas frecuentes
El mundo en los mapas antes de 1492
A finales del siglo XV convivían dos tradiciones. Los mapamundis medievales, de tipo T-O, eran imágenes simbólicas del mundo con Jerusalén en el centro. Las cartas portulanas, dibujadas sobre pergamino en talleres de Mallorca, Génova o Venecia, representaban con gran precisión las costas del Mediterráneo y del Atlántico próximo; el Atlas catalán de 1375 es su obra maestra. A ellas se sumó la recuperación de la Geografía de Ptolomeo, traducida al latín a comienzos del siglo XV, que introdujo las coordenadas de latitud y longitud y la idea de proyectar la esfera sobre un plano.
El globo de Martin Behaim, terminado en Núremberg en 1492, justo antes del regreso de Colón, muestra cómo se imaginaba el océano: un Atlántico estrecho, con Cipango (Japón) y las costas de Asia al otro lado y ninguna tierra en medio.
Grandes protagonistas del Descubrimiento de América
Conoce los personajes clave de la historia relacionados con el Descubrimiento de América. Aquellas figuras destacadas que dejaron una huella imborrable en la historia de la humanidad. Cristóbal Colón, Cuauhtémoc, Isabel I de Castilla, Moctezuma II, Hernán Cortés y más.
Juan de la Cosa (1500): el primer mapa de América
Juan de la Cosa, cántabro, propietario de la nao Santa María en 1492 y piloto en varias expediciones posteriores, dibujó en El Puerto de Santa María, en 1500, la representación de América más antigua que se conserva. Sobre una piel de pergamino de casi dos metros aparecen las Antillas, la costa de Venezuela y Brasil y, al norte, las tierras que acababa de recorrer el inglés Juan Caboto. En el lugar donde debería estar el paso hacia Asia, De la Cosa pintó una imagen de san Cristóbal que lo tapa, como si no se atreviera a pronunciarse.
Hoy se conserva en el Museo Naval de Madrid y es una de las piezas que recomendamos en los documentos históricos del Descubrimiento.
El planisferio de Cantino (1502)
Los mapas eran secretos de Estado. En 1502 Alberto Cantino, agente del duque de Ferrara en Lisboa, consiguió una copia del mapa oficial portugués, probablemente pagando a un cartógrafo, y la llevó a Italia. El planisferio de Cantino es la representación más antigua conservada de la línea de Tordesillas, que reparte el mundo entre Castilla y Portugal, y muestra la costa de Brasil recién alcanzada por Cabral. Se guarda en la Biblioteca Estense de Módena.
Waldseemüller (1507): nace el nombre de América
En 1507 Martin Waldseemüller imprimió en Saint-Dié (Lorena) la Universalis Cosmographia, un mapamundi de doce hojas del que se tiraron unos mil ejemplares. Fue el primero en llamar America al nuevo continente, en honor a Américo Vespucio, y en dibujarlo rodeado de agua, con un océano al oeste, seis años antes de que Balboa viera el Pacífico. Si fue una intuición, un error afortunado o el reflejo de informaciones que no conocemos sigue discutiéndose.
Solo se conserva un ejemplar, encontrado en 1901 en un castillo alemán y comprado en 2003 por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, que lo ha llamado «la partida de nacimiento de América».
El Padrón Real de la Casa de Contratación
En Castilla la cartografía se convirtió en una tarea de Estado. En 1508 la Casa de Contratación de Sevilla nombró piloto mayor a Vespucio, con la misión de examinar a los pilotos y mantener el Padrón Real: un mapa maestro, secreto y en permanente revisión, que debía incorporar cada nueva costa descubierta. Todos los pilotos estaban obligados a anotar lo que veían y a navegar con cartas copiadas del Padrón.
Del Padrón derivan algunos de los mapas más bellos del siglo, como los de Diego Ribero (1527-1529), que ya muestran casi toda la costa americana desde Terranova hasta el estrecho de Magallanes y la anchura real del Pacífico. En 1577 Felipe II encargó un gran cuestionario sobre sus territorios, las Relaciones Geográficas de Indias, que reunió información y mapas de cientos de pueblos americanos.
Mercator y Ortelius: el mapa moderno

El flamenco Gerardus Mercator fue el primero en usar el nombre de América para las dos mitades del continente, en su mapamundi de 1538. En 1569 presentó la proyección que lleva su nombre, en la que los rumbos constantes de una brújula aparecen como líneas rectas. Era ideal para navegar, a cambio de agrandar mucho las regiones cercanas a los polos, y por eso Groenlandia parece en ella casi tan grande como África. Todavía hoy la usan muchos mapas web.
Un año después, en 1570, su amigo Abraham Ortelius publicó en Amberes el Theatrum Orbis Terrarum, considerado el primer atlas moderno: mapas homogéneos, encuadernados en un volumen y con la lista de sus fuentes. Su mapa de América fijó durante décadas la imagen del continente para el público culto europeo.

Los mapas indígenas
Los europeos no fueron los únicos que cartografiaron América. Los pueblos mesoamericanos tenían una larga tradición de representar el territorio en códices y lienzos que combinaban geografía, genealogía e historia. Cortés cuenta que Moctezuma le hizo pintar en tela la costa del Golfo. Muchos mapas de las Relaciones Geográficas los dibujaron pintores indígenas, que mezclaron convenciones europeas y nativas: caminos marcados con huellas de pies, símbolos glifícos para los pueblos o templos junto a iglesias. Las culturas que los produjeron están en las culturas precolombinas.
Dónde ver hoy estos mapas
- Carta de Juan de la Cosa: Museo Naval, Madrid.
- Planisferio de Cantino: Biblioteca Estense, Módena.
- Mapa de Waldseemüller: Biblioteca del Congreso, Washington.
- Atlas catalán: Biblioteca Nacional de Francia, París.
- Mapas de las Relaciones Geográficas: Archivo General de Indias (Sevilla), Real Academia de la Historia (Madrid) y Universidad de Texas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el primer mapa de América?
La carta de Juan de la Cosa, de 1500, es la representación más antigua conservada de las tierras americanas.
¿Qué mapa usó por primera vez el nombre de América?
La Universalis Cosmographia de Martin Waldseemüller, impresa en 1507.
¿Por qué la proyección de Mercator deforma los continentes?
Porque está pensada para que los rumbos se vean rectos, no para conservar las superficies. Las zonas alejadas del ecuador aparecen mucho más grandes de lo que son.